-¡¡Venid a comer!!
-Girdo, por favor, todavía le falta tiempo a la comida para que esté bien hecha.
-¿Qué dices, Carmen?
-Pues eso... que todavía no está hecha.
-Mira, déjate de tonterías porque de calculao los grados de temperatura como lo hago con los niños en el instituto, y se supone que la comida ya está hecha. Además he hecho la comida como si fuera una ecuación, he pasao las x a la izquierda y los numeros a la derecha y por eso, la comida debe estar bien hecha.
-¡¡¡Pero si la comida es una sopa de letras!!!
-Ea, pues eso, las x a la izquierda y los números a la derecha.
-Girdo, vamos a ver, ¡¡En una sopa de letras no hay números!!
-¡¡¡Ahhh!!! Claro, es que no te había contao que... la a, la c, la k... son números, no letras...
-¡¡¡Ayyy!!! Ya estamos con esas pamplinas.
-Ni pamplinas ni leches, pero... ¿A que está GUAPO? Iguá que el palestino que tiene nuestra hija, ese de los cuadraos grandes y moraos... etc.
-Pues la verdad es que ese palestino sí que está guapo... pero eso de las matemáticas ¡¡¡NO!!! Wajajajajajajajajaja.
A Carmen le salió una risa malvada.
-¿Por qué te ríes tan malvadamente?
-No me he reído malvadamente.
-Ea, ya estamos otra vez... con que jugando a que no es sí, y sí es no, pero a veces sí es sí y no es no, ¿no?
-¡¡¡¿¿¿CÓMO???!!! Yo ahora estoy diciendo que no es no, no estoy diciendo que sea sí, claro que si quieres que te diga sí siendo que no, a mi me da igual...
-Ea, ya la has pringao. Sí nunca puede ser no, siempre sí, y no siempre o casi siempre es sí y a veces no.
-¡No no es casi siempre sí!
-Ah, pos la he pringao yo.
-Bueno mira, déjalo, no me agobies.
Estaban cenando con sus hijas y todos estaban preparados para comer. Cuando tenían el plato encima de la mesa, su padre, er Girdo, empezó diciendo:
-Venga chicas, la primera ecuación que tenéis que comeros es la nº3, apartado b) y despúes, el apartado h), que pa eso es el más difícil.
-Girdo, déjate ya de tantas matemáticas y déjalas comer tranquilas y no, no van a empezar por ahí comiendo...
-¿Otra vez jugando a que no es sí... y sí es...?
-¡¡¡¡CALLATEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!
-Vale, vale... ya me callo...
-Estás obsesionao con las matemáticas... mira, ¿Por qué no lees un libro?
-¿Cómo lo voy a leer si son todos números? A veces tienes unas cosas...
-¡¡AH!! No sé cómo pude casarme contigo...
Carmen estaba desesperada con su marido. Mientras, las niñas comían calladas, ellas querían disfrutar al máximo ese día, como al siguiente tenían instituto...
-Papá, ¿me ayudarás cuando tenga problemas con las matemáticas?
-Hay que ver... vuestras mentes complicás siempre liadas con las matemáticas... como se nota aquella vez que os cogí cuando os caísteis en el parque... ¡¡Pues claro que te ayudaré!! Pero ahora venga, ¡a subirte por la farola y a correr por los tejados de las casas!
Así hicieron las niñas, disfrutaban su último día de vacaciones de verano... al día siguiente tendrían que enfrentarse de nuevo a los libros.