lunes, 31 de mayo de 2010

Capítulo III

Al siguiente día se repetía lo mismo. Er Girdo aparcó su bici como siempre y se puso hablar con algunos alumnos de 2º de Eso.

-¡Hola chicos! ¿Estáis preparaos pa dar matemáticas a última hora?
-Es que no nos sale el sistema de ecuaciones…
-Bueno, luego os lo explico, aunque si lo explico pierde la gracia... ¡bueno! ¿os he dicho alguna vez que eso es GUAPO, GUAPO?
-Si… creemos que unas… 500 veces.
-¡Vaale! ¡¡zzzz!! Mira, mira Adrián como viene… la cara de asesino que tiene, este dentro de ná, sale en los periódicos y to, con el titular: “Ha matado a su esposa”. Es cuestión de unos 10 o 12 años… ya se verá.
-……… Adiós, profeso.
-Adiós y recordad… luego, a úrtima hora, tenemos compañía con las “x” y las “y”. Y recordad, hay que despejarla, dejarla sola, apartada de la vida, sin compañía, marginá, ¡sin podé hablá con nadie!
-Siiiii…
-Bueno señores, me voy ya. Adiós.
-Hasta la última hora profesó.

El profesor entró en el edificio, concretamente en la entrada del instituto y se encontró con los miembros de MaCheLyMa (moradita, nadadora, accidentada y la que no le habla a Chely cuando el profesó de matemáticas, GUAPO, GUAPO, se lo dice)

-Hola chicas Machelymáticas.
-Hola profesor MaCheLyMático.
-¿Qué tal vais con el DIABOLIC CALV?
-Puuuuessss… ahí, ahí estamos.
-¿Qué pruebas buscáis ahora? ¿En qué lío estáis metías? ¿Necesitáis que os ayude en algo…?
-Ahora el DIABOLIC CALV está demasiado antipático y viene a por nosotras más que nunca. Y… no sabemos en qué nos puedes ayudar…
-Bueno chicas… creo que necesitáis a alguien que hable con él y le saque información… pero en este instituto no hay gente lo suficientemente inteligente, excepto yo, aunque... ¡hasta un bebé de tres meses es más listo que yo!
-Profesó… aparte de que eres un mal profesó (tú lo dijiste), nosotras tenemos mas inteligencia que tú, porque somos más pequeñas.
-Da iguá, pero yo os quiero ayudar.
-Bueeeeenoooo… vaaaaaleee.
-Marina, creo que lo que va a hacer es estropearlo todo… -dijo una Machelymática.
-Has dicho algo, ¿hija? – dijo Girdo.
-Nada, nada, solo me estaba diciendo que le dolía el codo… y que seria muy buena idea que nos ayudases, pero es mejor mañana y lo planeamos luego, ¿no?
-De acuerdo. Bueno pues…

¡¡¡¡¡¡RINGGGG!!!!!! (sonó el timbre)

-¡¡Adiós!! -gritaron moradita, nadadora, accidentada, la que no quiere hablarle a Chely cuando el profesó de matemáticas la deja y Girdo al unísono.

Girdo se disponía a entrar en la sala de profesores, pues tenía una hora libre y lo que quería era charlar un poquito con los profesores que estuviesen por allí. Pero, por suerte o por desgracia no había ningún profesor, algo que era bastante extraño… ¿Tendría algo que ver el DIABOLIC CALV con todo aquello…? Pero eso ahora daba igual, lo importante era encontrar a alguien con quien charlar…
Saliendo de la sala de profesores se encontró con la directora, con la que se disponía a hablar:

-Hola señora directora, ¿puedo hablar con usted?- le dijo un niño.
-¡¡Eh!! Que iba yo… -dijo er Girdo.
-Cállate, Girdo, cállate. -dijo la directora- Ahora mismo tengo que atender a este chiquillo, que al parecer, tiene problemas, ¿verdad, hijo?
-Si…es algo muy grave…
-Adiós, Gildo, luego hablamos- dijo la directora, quien se giró para hablar con el niño.
-Bueno señora directora, un profesor, que es calvo…

Al escuchar esto Girdo, se quedó espiando tras la pared.

-Sí, hijo, dime.
-Pues eso… casi nos tira a mí y a cuatro muchachas más por las escaleras.
-Habrá sido sin querer, ¿no?
-No, nos amenazó con ponernos un parte… y la culpa era de él…
-Vale, hablaré con esas chicas para ver si ellas saben como se llama el profesor, ¿De qué curso son?
-Son de 2º A.
-¡¡SÍI!! Son MaCheLyMa- saltó er Girdo.
-¿Quién te ha dado vela en este entierro, Girdo? Además, ¿qué hacías hay detrás escondido?
-¡¿Y quién te ha dicho de que hables?!
-... ¿Qué dices?
-¡No puedes hablá mientras habla el profesó!
-¡Pero si estábamos hablando nosotros primero!
-¿Ah que va a seguí?
-¿Pero qué hacías ahí detrás escondido?
-Loooo sieeeeeeentoooo, pero es que como soy hiperactivo, no me he podío resistí a escuchá la conversación… Sé que son MaCheLyMa porque son las únicas niñas de 2º A que son cuatro y que siempre van juntas, y ese profesó carvo del que habla es el DIABOLIC… quiero decir… es… - Girdo le dijo el nombre por el oído.
-¡Ah! De acuerdo, este profesor últimamente está demasiado raro, tendré que hablar con él. Gracias Girdo.
-No es un placer ayudarle.
-¿No?, será si, ¿no? Otra vez jugando a que no es sí… y sí es no…
-Perdona… mejor digo: Es una placer ayudarle, y me quito der problema de poné adverbios.
-Haz lo que quieras, debo marcharme.

El resto del día pasó con normalidad, los chicos estudiaban tranquilos en sus clases, pero el problema fue cuando llegó al última hora… les tocaba con Girdo y no tenían ganas de dar matemáticas. Pero para su sorpresa Girdo no fue a la clase… algo que ha MaCheLyMa le pareció muy raro, ya que antes habían hablado con él y desde la ventana se seguía viendo la bici (¡y el pito!), asi que decidieron bajar a la directora, para comentárselo.

-Señora directora, ¿Sabe usted donde está nuestro profesor, Gir… digo, Gildo?
- Sí, hace un momento lo he visto hablando con el que casi os tira por las escaleras… ja, ja, ja… Todo había sido un malentendido.
- Vale, gracias, Adiós.

¿Cómo sabia la directora el altercado que habían tenido antes con el Diabolic Calv? ¿Qué hacía Gildo hablando con el DIABOLIC CALV? Iban a buscar a Gildo, pero en ese momento tocó el timbre de salida y tenían que irse. ¿Dónde estaría metido su profesor de matemáticas favorito? ¿Le habría ocurrido algo? Eso no lo sabían, pero estaban dispuestas a averiguarlo todo mañana.

viernes, 28 de mayo de 2010

Capítulo II (con la colaboración de Marina)

Al día siguiente antes de ir al instituto, er Girdo y su hija menor, Carmen, fueron a jugar a subirse por la farola.

Carmen, estando en la farola sintió un pinchazo en el costado, al rato, se dio cuenta de que le estaban tirando piedras. Er Girdo dijo:

-¡¡Hijaaaaaa!! ¡Hay gamberros que hacen esas cosas y es que son GILIPO... ESO!
-¡Papá, me dueleeee!
-Es que los gilipollas hacen "gilipolladas"...
-Papá, me voy a bajá.
-Mira como corre ese retrasao mentá, porque no tengo el micrófono que si no le estallaba los tímpanos...
-¡Papá! Otra vez jugando a que no es sí y sí es no... etc. Porque tienes el micrófono metido en la mochila que cuelga de tu mano...
-¡Ah! Es que todavía me lío con los adverbios esos, como en la universidad no atendía porque el perro que yo llevaba necesitaba comé... pos por eso.

Yendo para el instituto, tocó el timbre.

Cuando er Girdo aparcó la bici en la entrada, unos niños fueron a tocarle el pito y er Girdo dijo:

-¡¡¡NO ME TOQUÉIS EL PITOOOOOOO!!!
-Profesor, ¿en qué sentido lo dices? -dijo Lydia.
-No te he dicho de que hables, ¡moradita!


A la hora del recreo se encontró con Esther (Profesora de Educación Física) a la cual le dijo:

-Oye, tenemos que hacer ese papeleo, que si no te tengo que MATÁ!
-¡Ofú cómo me tiene la cabeza éste! (decía la profe yéndose)

Mientras la profe se iba, iba diciendo:

-Es que tengo un examen con los de 2º de Eso.
-Anda, ¿¿con la moradita, la nadadora, la accidentada y la que no quiere hablarle a Chely en clase cuando le digo que hable??
-Creo que sí son esas… y con el resto del curso.
-Te voy a decir un problema GUAPO, GUAPO, inventao por mí para adivinar los niños y niñas que hay en esa clase…
-¡¡¡GIRDO!!! ¡¡¡QUE ME TENGOOOO QUE IR!!!!
-¡Después te lo hago!

Girdo tenía clase con tercero de Eso, pero como se entretuvo hablando con los profesores llegó 15 minutos tarde. Cuando entró en la clase:

-Profesor, ¡llega usted 15 minutos tarde!
-¡No te he dicho de que hables!
-Pero profesó es que después…
-¡TERMINA YA!
-Pero…
-¿QUE? ¿¿¿QUE VA A SEGUÍ???
-No pero…

-Es que si vas a seguir te expulso de la clase y te expulsan 15 días… ¡o má! Vamos hombre, con las mentes complicás… Vale, que ya se lo que me quieres decir, si yo con tan solo ver las caras lo sé to, aunque sea un mal profesó, tengo mucha inteligencia, aunque un niño de 3 años sabe más que yo.

-Vale… de acuerdo.
-Y sí… ¡esta vez la he pringao yo!
-¡¡¡¡BIEN DICHO PROFESÓ!!!! ¡¡¡¡GUAPO!!!! – dijo un niño desde el fondo de la clase…

-¿Quién ha sio el mariquita? Bueno, hay que da matemáticas, ¿vale? Abrí el libro por la página que toque… yo no sé la página que es, y además me gusta contestarle a los alumnos esta respuesta: ¡NO LO SÉ! Bueno, hay que hacer el ejercicio 1, cerrá los libros.

-Este es complicao, ¿en, profesó?
-¡Que va! Este es GUAPO, GUAPO, COMO EL PROFESÓ DE MATEMÁTICAS. Mmmm… ARA VERÁ…

Todos se pusieron a hacer los problemas que iba diciendo el profesor con “total tranquilidad”.

Esa era la única clase que tenía Girdo ese día, así que cuando tocó el timbre, se despidió de todos y se fue a su casa con la bici. Ya mañana sería otro día.

sábado, 10 de abril de 2010

Capítulo I (con la colaboración de Marina)

Era un día de verano, todos se encontraban en el jardín, las niñas disfrutaban jugando en él, ya que, al día siguiente tendrían que volver al instituto. De repente salta un hombre:

-¡¡Venid a comer!!
-Girdo, por favor, todavía le falta tiempo a la comida para que esté bien hecha.
-¿Qué dices, Carmen?
-Pues eso... que todavía no está hecha.
-Mira, déjate de tonterías porque de calculao los grados de temperatura como lo hago con los niños en el instituto, y se supone que la comida ya está hecha. Además he hecho la comida como si fuera una ecuación, he pasao las x a la izquierda y los numeros a la derecha y por eso, la comida debe estar bien hecha.
-¡¡¡Pero si la comida es una sopa de letras!!!
-Ea, pues eso, las x a la izquierda y los números a la derecha.
-Girdo, vamos a ver, ¡¡En una sopa de letras no hay números!!
-¡¡¡Ahhh!!! Claro, es que no te había contao que... la a, la c, la k... son números, no letras...
-¡¡¡Ayyy!!! Ya estamos con esas pamplinas.
-Ni pamplinas ni leches, pero... ¿A que está GUAPO? Iguá que el palestino que tiene nuestra hija, ese de los cuadraos grandes y moraos... etc.
-Pues la verdad es que ese palestino sí que está guapo... pero eso de las matemáticas ¡¡¡NO!!! Wajajajajajajajajaja.

A Carmen le salió una risa malvada.

-¿Por qué te ríes tan malvadamente?
-No me he reído malvadamente.
-Ea, ya estamos otra vez... con que jugando a que no es sí, y sí es no, pero a veces sí es sí y no es no, ¿no?
-¡¡¡¿¿¿CÓMO???!!! Yo ahora estoy diciendo que no es no, no estoy diciendo que sea sí, claro que si quieres que te diga sí siendo que no, a mi me da igual...
-Ea, ya la has pringao. Sí nunca puede ser no, siempre sí, y no siempre o casi siempre es sí y a veces no.
-¡No no es casi siempre sí!
-Ah, pos la he pringao yo.
-Bueno mira, déjalo, no me agobies.

Estaban cenando con sus hijas y todos estaban preparados para comer. Cuando tenían el plato encima de la mesa, su padre, er Girdo, empezó diciendo:

-Venga chicas, la primera ecuación que tenéis que comeros es la nº3, apartado b) y despúes, el apartado h), que pa eso es el más difícil.
-Girdo, déjate ya de tantas matemáticas y déjalas comer tranquilas y no, no van a empezar por ahí comiendo...
-¿Otra vez jugando a que no es sí... y sí es...?
-¡¡¡¡CALLATEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!
-Vale, vale... ya me callo...
-Estás obsesionao con las matemáticas... mira, ¿Por qué no lees un libro?
-¿Cómo lo voy a leer si son todos números? A veces tienes unas cosas...
-¡¡AH!! No sé cómo pude casarme contigo...

Carmen estaba desesperada con su marido. Mientras, las niñas comían calladas, ellas querían disfrutar al máximo ese día, como al siguiente tenían instituto...

-Papá, ¿me ayudarás cuando tenga problemas con las matemáticas?
-Hay que ver... vuestras mentes complicás siempre liadas con las matemáticas... como se nota aquella vez que os cogí cuando os caísteis en el parque... ¡¡Pues claro que te ayudaré!! Pero ahora venga, ¡a subirte por la farola y a correr por los tejados de las casas!

Así hicieron las niñas, disfrutaban su último día de vacaciones de verano... al día siguiente tendrían que enfrentarse de nuevo a los libros.